Publicado por valevillag
Psicoterapeuta sistémica, columnista, conferencista.
Nacida en la Ciudad de México, vivió en la Colonia Roma toda su infancia y adolescencia. Estudió pedagogía, psicología, psicoterapia familiar y de pareja y terapia narrativa. Vivió durante algunos años en Los Angeles, California. Tiene 3 hijos y se dedica a la práctica clínica privada y a la divulgación sobre temas de psicología en diversos medios impresos y electrónicos.
Profesionalmente, le apasiona por el desarrollo psíquico, la compulsión a la repetición, el sentido de la vida, el amor, el desamor, los celos, la paz interior, la posibilidad de la reparación, las ilusiones, la motivación, la esperanza. Ha corrido dos maratones, nada, escucha música, lee novelas, ve películas y escribe sobre las cosas que le pasan.
Admira a Freud, a Simone de Beauvoir, a Bollas, a Ogden, a Judith Butler, a Samantha Schweblin, a Mariana Enriquez, a Cristina Rivera Garza, a Coetzee, a Silvia Bleichmar, la lista es larga. La terapia psicoanalítica le parece el método más apasionante para revisar la propia vida y para, ojalá, gatillar algunos cambios.
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Serèmos tambièn adictos al sufrimiento? ( opino que algunas personas si lo son)
El amor emotivo actualmente se puede dividir en dos esquemas:
-El romántico tradicional en la cultura occidental. Monógamo , para toda la vida, eres mi media naranja, te quiero porque te necesito o te necesito porque te quiero etc. En el cual se favorecen mucho a las adicciones, apegos, dependencias, machismo y demás comportamientos limitantes.
-El amor confluente, basado en la independencia y respeto mutuo de los protagonistas en el marco de la libertad y consentimiento donde es más difícil caer en adicciones y apegos enfermizos. ( tengo dudas al respecto).
Me pregunto finalmente si «el amor de pareja» se le puede considerar un «arquetipo» del inconsciente colectivo en términos junguianos y cómo influyen en nuestra construcción del esquema de amor que queremos manejar individualmente.
Saludos cordiales.